Despedida de Ecuador, entre la selva y la sierra

Cuando llegamos a Mindo, empecé a despedirme de Ecuador.

Ya mucha gente me había hablado de este lugar, pero lo que no me habían dicho es que era muy turístico y que para todo, había que pagar.

Había mariposarios, excursiones, cascadas, travesías, observación de aves, pero para todo había que pagar un mínimo de 5 uSd.

Así que lo que hicimos fue buscar un lindo spot donde pasar unos días de relax, limpieza de la combi y producción de artesanías.

Estacionamos al lado del río y armé una mini rutina que consistía en desayunar, meterme al río, cocinar rico, hacer artesanías o arreglos en la combi, meterme al río, tomar mates, salir a caminar y pasear por el centro.

Mucha gente llegaba al río durante el día, la mayoría se metía con ropa. Me llamó la atención que los locales pasaban, se tiraban al río con ropa, salían y seguían camino como si nada.

Un día, también vi a un hombre que se metió desnudo, sin ningún tipo de pudor.

Después de Mindo, pasamos por Quito, donde estuvimos un fin de semana vendiendo en Parque la Carolina.

También caminamos por las calles de Quito

Muchos viajeros nos habían dicho que se podía dormir ahí, pero a nosotros y muchos viajeros que fueron después que nosotros no nos dejaron dormir, supongo que será según la suerte o el seguridad de turno. Así que dormimos en una estación de servicio, cerca del Parque.

Después de un fin de semana de ventas, nos fuimos para Lago San Pablo.

Unos viajeros nos habían recomendado parar ahí, así que fuimos, sin muchas expectativas.

El lugar me sorprendió y me encantó. Estuvimos una semana, súper relajados, compartiendo mates, comidas, charlas y fogones con muchos viajeros que llegaban y se quedaban, y con otros tantos que estaban de paso.

Había un predio para estacionar, con vista al lago y al volcán, wifi gratis, baños y mucha tranquilidad, todo lo que un viajero necesita.

Mientras parábamos en el Lago, un día fuimos a la Cascada Peguche, hicimos una caminata, y disfrutamos de una tarde de mates, hasta que los mosquitos nos sacaron corriendo.

Otro día fuimos a conocer la Laguna Cuicocha, pero no nos gustó tanto como esperábamos. Creo que fuimos con demasiadas expectativas.

Nuestra siguiente parada fue Otavalo, donde fuimos a conocer su mercado.

Llegamos el sábado, justo para conocer el mercado en su máximo esplendor. Estuvimos horas caminando entre los puestos de artesanías, llenísimos de color.  (Me quería comprar absolutamente TODO)

Ese mismo día, a la tardecita, preparamos el mate y seguimos viaje.
Llegamos a Tulcán, donde paramos a dormir para cruzar la frontera al día siguiente.

Antes de irnos de Ecuador, fuimos a conocer el cementerio de Tulcán, famoso por sus formas en los árboles y  cercos.

Nos pareció súper interesante y pasamos la mañana recorriéndolo.

Ahora si, ¡Colombia allá vamos!

2 respuestas a “Despedida de Ecuador, entre la selva y la sierra”

  1. Me encantan esos lugares!! Ojalá algún día los pueda recorrer!!! Divinas fotos!!

    1. Hola Ligia! Me alegro, a mi también me encantaron!
      Ojalá que si, un abrazo!

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